viernes, mayo 18



El amor, ¿de que trata ese sentimiento tan peculiar que perseguimos los mortales? Esa sensación que nos hace sonreír sin razón alguna, que nos ayuda a pasar nuestro aburrido día, que nos alimenta, que nos hace soñar, flotar… seria un descuido que yo intentase definirlo, miles lo han hecho y solo se que para cada cual, es algo diferente. Algo que sienten, algo que expresan, algo que pintan, algo que crean, algo que cantan. A veces el amor mata, condena a una persona a no poder quitarse esa idea del otro de su mente a lo largo, incluso, de toda su vida, toda una vida amando sin ser querido. Pero otras veces da vida, nos hace ver que en este usurero que nos empeñamos en mirar, hay una esperanza, una alegría, una razón, por la que vivir. El amor se trata de compartir, un amanecer, el empiece de la lluvia, una estrella fugaz… compartir tu vida, compartirte. Aunque hemos de saber, que siempre ha de quedar implícito ese retazo que el individuo posee, su propio ser que es insustituible, por nada y por nadie. El amor no busca recompensas, cambios, agradecimientos, el amor no busca. Significa también confiar en la otra persona, en ponerle la mano en el pecho y saber que puedes contarle cualquier cosa, que no te defraudara. El amor transforma, hace que camines con píes de plomo por el cielo, que respires jazmín todo el día, que todo lo que comas te sepa a miel, que vueles por el infinito, que duermas en sabanas de seda y colchón de plumas. Y esto no se trata de amar a esa persona encasillada y definida, se trata de amar a una flor, a un perro, a un símbolo, a un libro, una frase, a todo. Y cuando no hay nada que arriesgar, cuando todo sucumbe en soledad proxima ¿porque no arriesgarse a amar con todas las fuerzas posibles a esa persona que con ojos de color aceituna te mira dulcemente? Atentamente, animándolos a amar sin razón que yo conozca, Karencytta!!

No hay comentarios.: